• julio 1, 2022

    ¿Cuando necesito un abogado de divorcios?

    Abr 26, 2022

    Tomar la decisión de poner fin al matrimonio e iniciar el divorcio es siempre un paso muy difícil y duro, cualquiera que sean las circunstancias y razones que motivas la ruptura. Algunas personas necesitan unos días y otras incluso meses antes de tomar la decisión de acudir a un abogado especializado en divorcios. De hecho, la decisión de acudir al abogado es el auténtico reconocimiento de que el matrimonio ha terminado. Contratar a un abogado para nuestro divorcio no tiene porqué verse como un punto de no retorno, si existe solución la visión de un profesional externo puede dar más peso a la razón que al corazón. 

    En cualquier caso, el hecho de divorciarse no es necesariamente una experiencia negativa o traumática, pero hablar de divorcio es un paso que da vértigo. 

    Una vez tomada la decisión lo más importante es encontrar un abogado especializado realmente en procesos de divorcio y separaciones. Contar con un especialista no sólo nos asegura que tendrá los conocimientos necesarios y que estará actualizado en las direcciones seguidas por la jurisprudencia, si no también podremos contar con su amplia en tratar estas situaciones. Contratar a un letrado que tenga la empatía necesaria para comprender los sentimientos que se producen en la ruptura puede ser decisivo a la hora de alcanzar el éxito en las reivindicaciones que podamos plantearnos a lo largo del proceso. 

    Existen diferentes maneras de proceder, dependiendo de la relación que mantengan los afectados, del tipo de vinculación económica que tengan, de si hay hijos de por medio, etc., por todo ello cada separación matrimonial y cada divorcio son únicos y particulares, y deben ser tratados con el máximo respeto, de manera totalmente discreta y personalizada, para tratar en la medida de lo posible que todo discurra de la manera más adecuada y justa para ambas partes. 

     

    Por qué se necesita un abogado de divorcios

    La forma de actuar de cada abogado es diferente, como es lógico en este tipo de profesionales, pero con carácter general podemos decir que todos buscan tratar de conseguir el mejor resultado para los intereses de sus clientes. Ahora bien, la forma de llegar a ese resultado es muy diversa. Podemos elegir un abogado conciliador, que intente agotar las opciones que ofrezca la vía amistosa o bien un abogado agresivo que acuda directamente al proceso contencioso. 

    Determinados factores serán fundamentales a la hora de definir el curso del procedimiento de divorcio, como la existencia o no de hijos comunes, puesto que ellos vincularán a los cónyuges más allá del matrimonio y que les obligará a colaborar en el futuro para la adecuada educación de los hijos. Esto hace que sea muy importante contar con abogados especializados que sepan asumir diferentes roles o posturas a lo largo del proceso de divorcio y que permita llegar a la mejor defensa del interés de su cliente. 

     

    Tipos de divorcios: de mutuo acuerdo o contenciosos

    Obviamente, hay una gran diferencia entre un divorcio que se realiza de mutuo acuerdo y donde las partes suelen estar de acuerdo con todos los términos, es decir, desde el primer momento hay una clara voluntad por parte de ambos cónyuges de arreglar los asuntos de la manera más provechosa para ambos, o en el caso de que haya hijos, poniendo en el centro de todo el bienestar de los menores. De esta forma, cada uno de los implicados deberá poner de su parte y aceptar las condiciones del otro, pero siempre con el objetivo del bienestar de los hijos.

    En estos casos en los que la extinción del vínculo matrimonial se realiza de manera consensuada, es bastante más sencilla y rápida la tramitación, pero a pesar de ello la intervención de un abogado matrimonialista será fundamental para asegurar la adecuación de las intenciones perseguidas con las reglas acordadas. Nuevamente el adecuado asesoramiento puede ser de capital importancia para las relaciones de los cónyuges en los años posteriores al divorcio.

    En el caso de los divorcios en los que no hay acuerdo o también llamados contenciosos, y es precisamente en esos procedimientos en los que los abogados especialistas en divorcios despliegan todo su saber hacer, puesto que deberán gestionar de manera diferente determinadas cuestiones, como la custodia de los hijos, uno de los problemas fundamentales en los divorcios contenciosos.